Lanzarote y Fuerteventura, Abril 2009 15 Octubre 2009
Posted by Jorge y Laura in Viajes por España, Viajes realizados.trackback
Seguramente han sido nuestras últimas vacaciones solos durante algún tiempo. En Semana Santa de 2.009, hicimos un viaje de ocho días a Lanzarote y Fuerteventura. Se trataba de descansar y pasar unos días en la playa, ya que en julio tendremos una niña y nuestras vacaciones serán diferentes a las de los últimos años.
Elegimos Lanzarote por su clima y porque también podíamos hacer algo de turismo, sobre todo, conocer el Parque Nacional Timanfaya.
Elegimos un hotel en Playa Blanca, una zona tranquila del sur de Lanzarote, cerca de las mejores playas de la isla y del puerto donde tomar el ferry a Fuerteventura. El hotel, Hipotel Natura Palace, nos gustó bastante. Los desayunos y las cenas eran tipo buffet, con gran variedad donde elegir. Las piscinas eran grandes, siempre había hamacas libres y el tipo de gente que se alojaba eran familias con niños, parejas en busca de tranquilidad y jubilados. Éramos pocos los españoles, la mayoría eran ingleses y alemanes. El personal del hotel era bastante amable y las habitaciones eran más que correctas, con una terracita muy agradable para leer y tomar algo.
LANZAROTE
Arrecife
La capital de Lanzarote, Arrecife, es una ciudad de 56.000 habitantes con fuertes raíces marineras. Hasta 1.852, la capital y centro comercial de la isla era Teguise, en el interior y salvo de los piratas, y Arrecife no era más que un pequeño pueblo pesquero. Los castillos de San José y San Gabriel protegían el puerto de Arrecife que, con la disminución del peligro, ganó atractivo comercial hasta lograr convertirse en la capital de Lanzarote. Hoy, la mitad de los habitantes de la isla viven en Arrecife y otros muchos isleños se desplazan allí diariamente a trabajar.
Arrecife no es muy atractiva desde el punto de vista turístico y es el único lugar de la isla que no se adapta al ideal estético de César Manrique. Sin embargo, nosotros visitamos el castillo de San Ginés, el Charco de San Ginés, la iglesia de San Ginés, el paseo marítimo y la playa del Reducto.



Yaiza
Considerado como uno de los pueblos más bonitos de la isla, se encuentra entre colinas doradas y áridas tierras desérticas, en el límite del malpaís, y fue destruido completamente por las erupciones de 1730-1736. Algunas de las casas encaladas, con pequeños balcones y agradables jardines con flores, reflejan lo que César Manrique quería que fuera toda la isla.
Vale la pena visitar la iglesia, del siglo XVIII, cuya torre da a la plaza principal, la plaza de los Remedios.
Teguise
Es la antigua capital de la isla, en el interior, a salvo de ataques. Hoy es un pueblo grande, el más bonito de la isla, que conserva el aspecto colonial de entonces, con sus calles adoquinadas alrededor de una plaza principal donde está la iglesia. Destacan sus casas señoriales, ya que la nobleza no se trasladó a Arrecife, y la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, coronada por una cúpula blanca, y el Palacio de Espínola. También es muy conocido el mercado de los domingos por la mañana.
El Jardín de Cactus
César Manrique ideó este magnífico jardín, con casi 10.000 cactus de 1.420 especies diferentes, en el lugar donde antes había una cantera abandonada. Muchos de los cactus que vimos tenían flores, haciendo el jardín todavía más bonito. El molino todavía hoy se utiliza para moler grano. Está situado al norte de Arrecife y es, sin duda, una de las visitas obligadas.






Los Jameos del Agua
César Manrique convirtió este extraño fenómeno volcánico en uno de los más enigmáticos lugares de la isla, un exótico jardín subterráneo. Se enceuntra al norte de Arrecife y se trata de túneles volcánicos cuyo techo se ha desplomado parcialmente.
Se desciende por una escalera de caracol, hasta llegar a Jameos del Agua, bajo el nivel del mar. Lo que más sorprende es encontrarse así alli un restaurante y una pista de baile que dan a un lago subterráneo, donde habitan los pequeños cangrejos albinos ciegos, endémicos de Lanzarote. También destacan el estanque artificial azul y blanco y la cueva-auditorio para 500 personas. Arriba de todo se encuentra la Casa de los Volcanes, museo de ciencias dedicado a la vulcanología.



La Cueva de los Verdes
Nunca habíamos estado en una cueva de lava y nos sorprendió mucho, vale de verdad la pena.
El Corona fue un volcán del norte de Lanzarote que hace 5.000 años creó, entre otras cosas, la Cueva de los Verdes, una de las cuevas de lava más largas del mundo. También creó los Jameos del Agua. Ambos lugares está unidos por 7,5 kilómetros de cuevas, 1,5 kilómetros bajo el nivel del mar. Este sistema de cuevas y túneles era conocido por los lugareños y lo utilizaban en el siglo XVII en los ataques a la isla de piratas y traficantes de esclavos.
Una de las familias que lo utilizó (los Verdes) dio nombre a la cueva que hoy se puede visitar.
Para llegar hasta allí, es necesario descender por un sendero (que luego habrá que subir). La visita guiada dura una hora.
La Cueva de los Verdes encierra un sorprendente secreto que no debe ser contado por aquellos que la han visitado.
Mirador del Río
Situado en el extremo norte de la isla, este mirador toma su nombre del brazo de mar que separa Lanzarote de la isla La Graciosa. Las vistas son espectaculares, si bien nosotros no tuvimos mucha suerte con el tiempo, ya que había niebla intermitente.
Playa de Famara
Playa muy conocida entre los aficionados al kitesurf y windsurf, ya que suele hacer mucho viento.
Vale la pena dar un paseo por ella, aunque es peligrosa para bañarse.
Monumento al Campesino
Situado a las afueras de la localidad vinícola de Mozaga, se trata del homenaje de Manrique a los campesinos de Lanzarote. Representa a un campesino con su gato y una rata.
Valle de La Geria
Resulta impresionante ver las plantaciones vinícolas del valle de La Geria, situado en el malpaís, que sirven para elaborar los conocidos vinos “malvasía”. Resulta casi imposible que una tierra tan árida y rocosa cubierta de restos volcánicos esté llena de viñedos, cada cepa plantada en un hoyo independiente excavado en la roca y rodeado de un muro que acumula el rocío de la mañana. Tal combinación hace que sea uno de los paisajes más bonitos de la isla.
Parque Nacional de Timanfaya
Visita obligada para cualquier viajero que visite por vez primera Lanzarote. Sólo se puede recorrer en el autocar oficial, incluido en el precio de la entrada, que sale del restaurante El Diablo. Mientras se espera a que salga el autobús (una vez cada hora aproximadamente), es posible ver demostraciones de la alta temperatura del subsuelo. El autobús recorre la zona en la que tuvieron lugar las erupciones del siglo XVIII. La carretera estrecha y con muchas curvas lleva a la Montaña Rajada, donde hay un mirador de todos los conos volcánicos que la rodean. El autobús también rodea el Timanfaya y varios volcanes más pequeños antes de regresar. El Centro de Visitantes mererce la pena visitarlo.



Las Salinas y la playa de Janubio
Lugar de interés científico, situado en la parte suroeste de la isla, donde se intenta proteger la fauna y la actividad tradicional en la obtención de sal. Antes de las erupciones volcánicas de 1730-1736 albergaba el mejor puerto natural de Lanzarote,
pero las erupciones también crearon una barrera de arena que cerraría una laguna interna, formando la playa de Janubio. No es una playa para bañarse, pero el paisaje es espectacular y vale la pena darse un paseo por la orilla.
Charco de los Clicos
Se trata, sin duda, de uno de lo símbolos de la isla, uno de sus mayores atractivos turísticos. Está situado justo al sur de El Golfo, en la parte suroeste de la isla, donde hay buenos restaurantes de pescado. La erosión convirtió el cono medio sumergido de un volcán en este curioso fenómeno natural. El océano ha inundado el cráter y ha dejado una laguna rodeada de un precipicio con multitud de vetas de diferentes tonalidades rojizas. Más sorprendente todavía es el color del agua de la laguna, de color verde esmeralda, debido a los minerales volcánicos y las algas, que contrasta con el azul del agua y el rojo de la tierra volcánica. La laguna se enceuntra unida al océano a través de túneles subterráneos.



No hay nada como acabar la visita a este magnífico lugar comiendo pescado en El Golfo. Nosotros fuimos a “La Lapa”, donde tomamos lapas, queso majorero, parrillada de pescados y vino malvasía.
Los Hervideros
Al oeste de la isla, se trata de una zona donde el “malpaís” llega hasta el propio océano Atlántico y el agua produce extraños sonidos al entrar y salir de las grutas marinas. Se encuentra al sur de El Golfo.
El Malpaís
Se trata del paisaje de la zona centro de la isla, una tierra casi impracticable consecuencia de las erupciones volcánicas, donde no crecen hierbas ni árboles, sino sólo líquenes y pequeñas plantas. Es un paisaje bastante impactante.
Monumento Natural de los Ajaches. Zona de Papagayo
Papagayo, cerca de Playa Blanca, es una excelente zona de agradables calas de arena dorada y agua cristalina. Sin duda, son las mejores playas de la isla. Para llegar allí es necesario conducir unos kilómetros por un camino de tierra y grava y pagar un pequeño “peaje” (vale la pena).
Punta de Papagayo es quizás la más conocida de las playas, pero hay otras cuatro calas más a las que se puede llegar en coche: Playa del Pozo, Playa Mujeres, Playa de Puerto Muelas y Caleta del Congrio. Las dos últimas son muy frecuentadas por nudistas.
Como sucede en toda la isla, Papagayo es una zona con bastante viento y hay que buscar un lugar protegido en la arena para sentirse cómodo.



FUERTEVENTURA
Sólo pudimos recorrer el norte de la isla, lo que nos dio tiempo en la excursión de un día que hicimos. El ferry de Lanzarote a Fuerteventura, sale de Playa Blanca y llega a Corralejo.
Parque Natural de las Dunas de Corralejo
Fuerteventura, con su arena y viento, parece un Sáhara en pequeño. De hecho, África se encuentra sólo a 97 km de la isla. La región de dunas más extensa e impresionante se encuentra justo al sur de Corralejo y forma el Parque Natural de las Dunas de Corralejo. Llama la atención que haya dos hoteles, que fueron construidos antes de la creación del parque.



Playa de El Cotillo
Situada al noroeste de Fuerteventura, fue la mejor playa que encontramos. Conseguimos hacernos con un sitio resguardado del viento y bañarnos en sus aguas cristalinas.
[...] salíamos de viaje solos y, en Semana Santa de 2.009, nos decidimos a emprender uno de diez días a Lanzarote y Fuerteventura, en busca de paz, descanso, unos días de playa y, quizás, nuestro último viaje solos; en poco [...]